martes, 15 de julio de 2008

Juicios Por La Verdad: SUDÁFRICA

FOTO: DESMOND TUTU, PREMIO NOBEL DE LA PAZ 1984. Tuvo a su cargo la conducción de la Comisión de Verdad y Reconciliación.

En esta oportunidad, recomiendo una película protagonizada por Samuel Jackson y Juliette Binoche, cuyo título original es "In My Country". Al finalizar el "Apartheid" en Sudáfrica, el 17 de junio de 1991, comenzó un proceso de democratización política, social y cultural extraordinario, producto de la crisis de un sistema retrógrado de discriminación y segregación racial a manos de la minoría blanca en ese país africano.
Durante décadas, los blancos descendientes de los colonos y conquistadores europeos sometieron a la mayoría originaria de ese país y a habitantes de otros orígenes raciales a la persecución y negación de sus derechos básicos, situación que se agravó a partir de 1959 con la "Self Government Act" (ver http://www.historiasiglo20.org/GLOS/apartheid.htm ), norma a partir de la cuál se privó a los habitantes originarios del país de su ciudadanía; inevitablemente esto generó el comienzo de un movimiento de oposición a esas políticas protagonizado por la población de color, siendo uno de sus líderes emblemáticos Nelson Mandela -quien pasaría en prisión 27 años, y al recuperar su libertad con el fin del Apartheid fué electo presidente-. Pues bien, durante la opresión que significó ese régimen se perpetraron innumerables violaciones a los derechos humanos, resultando víctimas los militantes políticos y sociales que se opusieron al apartheid, además de ciudadanos de raza blanca que se solidarizaron con la justicia de su causa o que simplemente expusieron la verdad. El camino que adoptó la sociedad sudafricana para curar las heridas dejadas por tantos años de opresión, violencia y vejaciones se centró en el concepto de "ubuntu", una expresión de la cultura autóctona que considera a todos los seres humanos como partes de una misma entidad: ver http://www.deugarte.com/wiki/contextos/Ubuntu.

Qué es la Pedagogía de la Libertad.


Esta iniciativa busca ser un espacio de expresión, opinión y construcción colectiva de ciudadanía. La libertad es un valor, pero también una necesidad práctica. Y en nuestro objetivo de construcción de ciudadanía, optamos por la educación como herramienta formativa, entendiéndola de acuerdo a lo afirmado por Paulo Freire, el gran pedagogo brasileño: "Mi deber ético, en cuanto uno de los sujetos de una práctica imposiblemente neutra -la educativa-, es expresar mi respeto por las diferencias de ideas y de posiciones. Mi respeto incluso por las posiciones antagónicas a las mías, que combato con seriedad y pasión...".
Y no debemos imaginar demasiado para ver por dónde pasa la necesidad práctica de la libertad: el individuo necesita ser libre de sus miedos, sus inseguridades, sus prejuicios y sus odios para relacionarse con los demás desde el respeto, la igualdad y la tolerancia; el ciudadano debe ser libre de su escepticismo para ocupar un rol activo de control, exigencia y trabajo de equipo con sus representantes; los representantes deben ser libres de sus ambiciones desmedidas, sus impulsos irracionales y su soberbia, porque ellas son incompatibles con la representación; y en definitiva, todos debemos ser libres de aquéllos males para tener una relación plena de comunicación, diálogo y entendimiento, indispensables para construir una sociedad mejor.
El método adoptado es muy simple: se efectúan comentarios sobre obras artísticas, literarias, científicas, intelectuales e incluso deportivas que ayuden a pensar, a reflexionar y a imaginar situaciones en las que se pongan en práctica los valores necesarios para que la libertad permita la realización individual y colectiva. En la próxima publicación, una alusión a los juicios por la verdad en Sud África al finalizar el régimen autoritario del apartheid, proceso de reconciliación a partir de la verdad y el perdón.
Para este primer mensaje, aconsejamos este artículo:
Marcos Erregue.

Reglas de convivencia


Esta iniciativa busca generar un espacio participativo y democrático de construcción de ciudadanía para el ejercicio pleno de la libertad: libertad del pueblo, a partir de la consolidación de la democracia en la Argentina, pero también libertad de Los Pueblos, a partir de sus identidades culturales, del Ciudadano, a partir de su derecho-obligación al compromiso con los problemas de la sociedad, y del habitante, a partir de su derecho a la realización personal, a la inclusión, a relacionarse con los demás y a consolidar el respeto por si mismo y por el prójimo.
Y para la consecución de esos objetivos, se proponen algunas reglas de convivencia: fundamentalmente el respeto de todos y cada uno por las opiniones de los demás; la comprensión de que la formación de la ciudadanía es un proceso colectivo de interacción y, al igual que la educación, un proceso que afecta a todo el que participa en él; y la premisa de que nada es incuestionable, siempre que los cuestionamientos tengan como propósito ayudar a pensar y encontrar nuevos caminos para los objetivos planteados.